Esta receta de granola es muy sencilla para los que queremos huir de los cereales y mueslis que nos venden en los supermercados que llevan mucho azúcar, y son al fin y al cabo alimentos procesados. Esta una opción muy rica y saludable que es fácil de hacer. Se puede usar para los desayunos o las meriendas, en la leche, en los yogures, encima de la fruta… una vez que la pruebes no podrás parar de hacerla y será un indispensable en tu despensa.
La avena es un gran alimento, es el cereal que más proteínas aporta y es muy nutritiva. Tiene mucha fibra y nos da energía sana, ya que contiene muchos hidratos de absorción lenta. Sus grasas son saludables, es rica en minerales, vitamina B, antioxidantes y antiinflamatorios. La puedes comprar con o sin gluten y la tienes en todos los estantes de cereales de los supermercados.

Ingredientes para nuestra receta de granola
- Copos de avena integral. Dos tazas grandes de desayuno bien colmadas.
- Frutos secos: avellanas, anacardos, nueces, almendras, los que más te gusten pero nunca fritos, que sean tostados o crudos. Una taza de café de cada.
- Semillas de chía, de amapola, de lino y sésamo. Hay bolsitas que te vienen ya con la mezcla, sino coge las semillas que más te gusten y pon media taza. Yo te recomiendo que las eches molidas, ya que sino no absorbemos bien todos sus nutrientes.
- Pipas de calabaza y de girasol, recuerda que no sean fritas. Media taza.
- Coco rallado, un cuarto de taza.
- Pasas, bayas de Goji o arándanos deshidratados, siempre SIN azúcar añadido, media taza.
- Canela en polvo, dos cucharadas colmadas.
- Una cucharada de aceite de coco.
- Un bote de cristal grande para guardarla.
Preparación
Lo primero hay que trocear los frutos secos, bien en la batidora o robot de cocina del que dispongáis, a nosotros nos gusta que queden en un punto intermedio, por que me encanta que haya trozos de tamaño medio para que de sensación de crujiente, no dejes que se trituren del todo por que perderá la gracia.
Necesitarás una sartén de tamaño grande para que se haga bien. Pon una cucharada de aceite de coco (se puede sustituir por otros aceites) colmada en la sartén y echa todos los ingredientes excepto las bayas, los arándanos o pasas. Pon fuego medio y ve moviendo de vez en cuando para que se tueste bien por todos los lados, pero con mucho cuidado de que no se queme, porque sabrá amarga. Irás notando como cambia el color a más oscuro y como las pipas estallan. Ojo que no se te queme, el objetivo es tostarlo.
En diez minutos estará lista. Unas vez esté lista retira la sartén del fuego añade las bayas, pasas, arándanos… Remueve para que se mezcle bien todo.
Ponla en el tarro de cristal pero no lo cierres hasta que no se enfríe, para que siga teniendo ese punto crujiente. Si te gusta mucho la canela no dudes en echarle más. Todas las cantidades son orientativas, puede que a tí te guste sin coco, o con más frutos secos.
Cuéntanos como la has hecho tú, a lo mejor nos das nuevas ideas. Hay gente que lo tuesta al horno, extendiendo todo sobre papel vegetal y a una temperatura de 180 grados. Es otra buena opción pero por ahorro energético la verdad, nosotros preferimos la sartén.
Recuerda nuestros consejos para llevar una vida lo más sostenible posible, y si aun no has leído nuestra entrada sobre ello no dudes en hacerlo, todos podemos hacer un poquito cada día para conseguir un planeta más sano.








